sábado, 16 de junio de 2012

Música con sabor a Morrison


“I Won't let you go” - James Morrison


Domingo 25 de marzo, sala La Rieviera y son las siete de la tarde. Una cola inmensa te espera para entrar, pero a ti te da igual. Has venido a verle a él, no a la gente que espera impaciente a la cola, mientras una mujer vende camisetas con su cara estampada. Sí, James Morrison ha aterrizado en Madrid y su concierto está tan cerca que casi puedes tocarlo.

Una vez que estás dentro te toca esperar. Sí, esos minutos interminables que se convierten en horas, en los que deseas que el artista invitado haga su aparición y se te haga más llevadera la espera. Te sitúas cerca del escenario o al menos todo lo cerca que te permite la gente. Cuarta fila y no te puedes creer tu buena suerte. Mejor eso que quedarte al fondo de la sala sin poder verle.

Se apaga la música de espera, las luces van bajando paulatinamente, pero sabes que no es él quién aparecerá. La artista invitada consiguió captar el interés del público con su voz, su amabilidad y sus canciones. Quizá la más emotiva de todas fue esa cover de Titanium, canción de David Guetta con Sia, y que ella transformó en una balada lenta y sentida. Treinta minutos de buena música, que supieron a poco, y vuelta a la espera.

James Morrison se hizo de rogar un poquito. Era imposible no mirar el reloj y darse cuenta de que era casi las nueve y aún no había salido. Pero como buen inglés que es a las nueve y cinco pisó el escenario y todos los fans gritaron al ver a su ídolo. Ritmo desde el primer momento, guitarra en mano y su voz como medio de transmisión.

Verle tocar, sentir la música, cantar con afán y sentirse querido por el público fue quizá la mejor experiencia dentro del concierto. Él se mostró gracioso, receptivo, contento de estar en una sala donde la gente aplaudía cada vez que finalizaba una canción y gritaba a viva voz lo buenas que eran sus canciones. Se disiparon las dudas de su directo... Esas que corroen a toda persona cuando no ha escuchado a su cantante favorito en directo. ¿Lo hará bien? ¿Será de los que sueltan gallos?

Pero deslumbró. Sin duda las mejores canciones de la noche fueron “I Won't let you go”, “Broken Strings” y “Up”. Cantadas en solitario a excepción de la última que recurrió a una de sus coristas... Sintió la letra, la música, hizo que la gente se emocionara y los aplausos no se hicieron esperar cuando la última nota tocó a su fin.


"Up" - James Morrison


Sin embargo, no se conformó únicamente con eso. No puedes llegar a un concierto, cantar las canciones e irte. ¿Qué gracia tiene? Ninguna. A pesar de no saber apenas español, se atrevió a soltar algunas palabritas, aunque ni él mismo estaba segura de decirlas bien... Explicaciones varias de cómo sus canciones llegaron a ser lo que son. Michael Jackson se le apareció en sueños para ayudarle a descubrir cómo debía plantear “Slave to the music”. Canción con la que hizo vibrar a las personas, las lanzó al baile e incluso él se marcó algún paso...


"Slave to the music" - James Morrison


Y tan pronto como empezó, terminó. Se despidieron con una última canción y tanto el grupo como él se fueron del escenario dejando a los fans coreando al son de “OTRA, OTRA”. No se hicieron de rogar y volvieron a salir para deleitar a sus oyentes con otra tanda de canciones. No faltó “Precious love”, “Say Something now”, “In my Dreams”. “You give me something” fue una gran sorpresa para todos, siete años desde la creación de esa canción y con el pelo más corto que en aquella época, como él mismo declaró. Puso el broche de oro.


"You give me something" - James Morrison


Pasó tan rápido que se hizo raro darse cuenta de que el concierto había finalizado, todo se acababa y tanto él como su grupo se unieron para dar las gracias al público por su cálida bienvenida. Se marcharon y la gente empezó a esparcirse para dirigirse a la salida.

Un concierto que mereció la pena pagar, sin ser agobiante ni desesperante como suele ocurrir en este tipo de eventos, y donde James Morrison demostró el talento que tiene, el don para la guitarra, una buena voz y el sentimiento que pone a cada canción.


Como notas no tan buenas, quizá se dejó alguna canción en el tintero como pudo ser “Please don't stop the rain”, entre otras... Pero es un hecho comprensible que ocurre siempre que vas a un concierto. No todas las canciones sonaran, pero disfrutarás igualmente. Muy recomendado y si tenéis la oportunidad de verle, escucharle en directo, no creo que os defraude.



"Please Don't Stop the rain" - James Morrison

1 comentario :

  1. Tuve el placer de verle este mismo día contigo jajajaja y no tengo palabras la verdad. Fue una hora y media quizás algo más pero que disfruté muchísimo, canta en directo tan bien como en el disco y solo puedo decir cosas buenas.

    Me lo imaginaba más soso, porque la carita que tiene es de ser tímido, pero de tímido nada. Y eso que se tomaba té entre canción y canción =P ojalá y vuelva pronto para volver a verle...

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