martes, 13 de enero de 2015

¡La montaña rusa de "Homeland"!



¡Estoy adelantando con todas las series pendientes! Aunque la que os voy a comentar hoy, no es que la haya dejado mucho tiempo esperando y la habría seguido al ritmo de Estados Unidos si no fuera porque la veo con otra persona. “Homeland” se cuela hoy en el blog para que conozcáis la impresión de ella.

NO LEER SI NO HAS VISTO LA SERIE PORQUE CONTIENE SPOLIERS


¿Qué se podía esperar de “Homeland” después de la muerte de Nicholas Brody? Muy poca gente parecía dispuesta a seguir la serie, sobre todo teniendo en cuenta que la protagonista se había quedado embarazada del marine fallecido y parecía que la siguiente temporada sería una telenovela en toda regla.

¡Qué sorpresa nos hemos llevado en esta temporada! Nadie podía imaginarse que Carrie iba a enfrentarse a tantos problemas, que gracias a su bipolaridad iba a estar propensa a matar a su propia hija (algo que nos dejó a todos impresionados) y que se iba a marchar a Islamabad (Pakistán) para convertirse en jefa de estación.

Es cierto que el inicio de la temporada fue algo soso porque era una trama nueva, la protagonista parecía ir dando tumbos sin saber muy bien hacia dónde encarrilar su vida y los guionistas nos situaban en la trama de Aayan Ibrahim que acabaría convirtiéndose en otra de las conquistas imposibles de Carrie.

Con un jefe de estación muerto a golpes por la muchedumbre, pero con la convicción de que los agentes del ISI (Servicio de Inteligencia Paquistaní)estaban detrás de todo, Carrie tenía la misión de descubrir qué narices estaba pasando en Islamabad. ¿Y cuándo empezaron a ponerse las cosas interesantes? Sí, porque la serie recuperó ese matiz que nos hacía estar tensos y esperar hasta la siguiente semana.

¡Con el secuestro de Saul! El eterno mentor de Carrie que había viajado ahí para proporcionarle apoyo logístico y que acabó siendo secuestrado en un aeropuerto del país por un sicario llamado Farhad Gazi. ¡Ya tenemos la trama principal bien encarrilada! Máxime cuando Aayan había muerto a manos de su tío y la protagonista descubría que Haissam Haqqani seguía vivo. No, el malísimo terrorista no había muerto en el ataque con el dron estadounidense. ¡Sorpresa, sorpresa!




Y a partir de ahí se desencadenó la histeria en cada capítulo, dejándonos verdaderas joyas que merecía la pena ver y esperar cada larga semana para saber qué pasaba. Así, poco a poco descubrimos que el marido de la embajadora de Estados Unidos estaba pasando información a los del ISI y muy inteligentemente le cambió la medicación a Carrie. Si no teníamos suficiente con la protagonista en estado bipolar, imagínatela drogada completamente y disparando a la gente con las manos.

Justo en ese momento entró en acción un personaje que me ha enamorado en esta temporada y que no lleva por nombre el de Peter Quinn. Se trata de Aasar Khan, jefe de antiterrorismo del ISI y aliado de Carrie durante varios capítulos. Este caballero salvó a la protagonista de sí misma, la hospedó en su casa y poco a poco la relación entre ambos fue evolucionando.

Una lástima que el pobre no las pille al vuelo porque así se habría dado cuenta, no solo de lo que tramaban sus propios compañeros sino también de las intenciones de Tasneem Qureshi y que desataron un verdadero caos. ¡El infierno no iba a ser tan caliente para los protagonistas de “Homeland”!

¡Por fin Saul era liberado del yugo de los terroristas! Pero Carrie sabía que algo más ocurría o iba a ocurrir y casi me dio por pensar que la chica era vidente. ¡Qué capítulo de infarto! Los coches que escoltan al grupo vuelan por los aires y encima la embajada acaba siendo asaltada por Haqqani que está dispuesto a cargarse a quién haga falta. Una servidora vivió esa semana con el corazón a mil por hora porque se sabía que alguien tenía que morir.

El capítulo del asalto a la embajada fue muy triste porque Fara Sherazi era asesinada a manos del terrorista, después de que Lockhart saliera del búnker donde estaba escondido con el resto y le entregaba la lista con todos los activos de Estados Unidos en esa zona de la geografía. ¡Ole por ti! ¿No has podido ser más tonto? ¿Has sentenciado a un montón de personas y no has conseguido salvar a Fara? 




Y menos mal que tuvimos a Peter Quinn, que arremetió contra los terroristas a golpe de balazo y tras ver la masacre perpetrada en la embajada quiso seguir por su cuenta. Justo como Jack Bauer en “24” y eso que Estados Unidos había roto relaciones con Pakistán y todos se volvían a casa. ¿Qué más tenía que pasar? Pues como siempre una carrera desesperada hacia la salvación ¿o no? 

Todos se marchaban de Islamabad quedándose solo Carrie atrás para buscar a Quinn y terminar de desmantelar la estación por completo. Y solo pudo recurrir a Khan para intentar encontrar a su compañero, pero su aliado estaba con la soga al cuello tras enterarse de que sus colegas estaban detrás de todo eso y callándose sus pensamientos para sobrevivir en un país donde los terroristas campan a sus anchas.

Así que comienza la búsqueda de la protagonista, que descubre que Quinn tiene amigos no en el infierno sino en Alemania y al final del capítulo consigue por lo pelos impedir que vuele todo por los aire. Pero Carrie tiene pérdidas de razón a lo largo de la serie y claro ver a Haqqani saludando a la gente le recuerda la muerte de Aayan. ¿Y qué decide hacer? 

¡Pues vamos a matarle! Es justo y necesario para vengar todas las muertes ¿no? Menos mal que Aasar Khan la detiene en el último momento, no sabemos si para salvar su cuello o para evitar el error de Carrie, y como buen amigo le dice que mire en el coche. Ojos abierto de par en par al ver a Dar Adal, activo de la CIA desde hace muchos años sentado en el coche del terrorista, y nos hace preguntarnos hasta qué punto llega su relación.

¡Recta final trepidante donde las haya! Nos recordaba a esa primera temporada de la serie, que te mantenía pegado al televisor todas las semanas y que parecía haber perdido fuelle durante la tercera entrega de la misma. ¿Y qué tal ha sido el capítulo final? ¿Mucho mejor de lo esperado? ¡Pues no! 

Un verdadero fiasco es lo que ha sido. Después de toda la acción que nos habían mostrado, nos dejan un capítulo muy soso donde la protagonista se despide de su padre (un emotivo adiós al actor que lo encarnaba y que falleció) y se centraba solo en los problemas personales de los protagonistas.



Y así vimos escenas tan chocantes como Lockhart bebiendo con Carrie, Saul y Quinn; la protagonista reencontrándose con su madre; Quinn tomando la decisión de irse a Siria en una misión y Saul encarando a Dar Adal. Eso sin contar que ya han allanado el romance entre los dos espías y seguro que han hecho feliz a un montón de mujeres (yo no me cuento entre ellas. Creo que Carrie necesita un tiempo y sino alguien más morenito). Bromas aparte. Ha sido un final demasiado soso para lo que podría llegar a ser.

La única escena que realmente merece la pena ha sido cuando Carrie se enfrenta a Dar Adal y descubre que Saul parece estar compinchado con el espía. Mentor y alumna no parecen estar de acuerdo en esta ocasión. ¿Y ahora qué? ¿Realmente Saul espera volver al cargo con la ayuda de Adal? ¿O solo es un truco? Podríamos decir que es el único aliciente de la quinta temporada y más tras confirmarse que no volverían a Pakistán.

Si el final de temporada hubiera seguido a la altura de los anteriores habría sido muchísimo mejor, pero no ha sido el caso para nada así que eso le baja la nota y no me permite haber disfrutado por completo de “Homeland”. Espero que los guionistas se inventen algo para volver a resucitar la serie.

VALORACIÓN DEL RINCÓN DESASTRE


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