jueves, 21 de abril de 2016

En las arenas de Roma



Espero que no os aburrierais mucho con mi aventura neoyorkina y la verdad es que llevo mucho tiempo pensando en una idea loca. Crear una sección de viajes para que pueda compartir mi experiencia con vosotros y creo que al final voy a lanzarme al vacío. No os creáis que me paso el día viajando ni mucho menos, pero creo que sería entretenido y aunque me dejo muchos en el tintero porque ya he estado, iré haciendo la lista más larga.




Mi último viaje me ha llevado hasta las caóticas calles de Roma, donde he disfrutado de un montón de monumentos y de una comida excelente, que me ha recordado a lo que dejaba en España. Quizá con un poquito más de "pasta" y "pizza" pero similar en muchos casos. Y aunque es cierto que quería ir a Berlín (sigo queriendo ir allí) me ha encantado Roma en su conjunto.

La mejor manera de disfrutar de un viaje es ir paso a paso descubriendo todo y es justo lo que quiero hacer con vosotros. Así que hoy me voy a centrar en una misma zona y concretamente en varios monumentos que están muy juntos. No serán tantas entradas como con Nueva York pero os aseguro que habrá más de dos.



COLISEO ROMANO


Todavía recuerdo la primera vez que vi el "Coliseo" en la pantalla con la película de Gladiator y lo primero que pensé fue en lo impresionante que tenía que ser. Después de verlo en persona, solo puedo quedarme aún más sorprendida y dar gracias de que aún pueda mantenerse en pie después de tantísimos años.

Cuando llegas caminando o sales del metro es una explosión que te deja noqueada y que te hace preguntarte cómo pudieron construir eso. Es cierto que hacer cola para conseguir la entrada es un aburrimiento, pero os aseguro que merece mucho la pena y que no te arrepientes en ningún momento.

Entrar en el Coliseo Romano es como un sueño hecho realidad y te hace transportarte a otra época mucho más culta a la vez que cruel. Cuando te asomas para ver el gran círculo de tierra batida te das cuenta de que no hay suelo y que solo puedes ver los túneles que había anteriormente.

Tu primera idea es verlo como en las películas y quizá puedes sentir una leve desilusión al ver que no es así. Pero ese segundo pasa raudo, demasiado rápido para que te des cuenta y pronto te fijas en la maravilla que tienes ante ti. Puedes ver el grandísimo Coliseo y también todo lo que hay debajo.

Los túneles donde los gladiadores se preparaban, donde los animales eran encerrados y sonríes al imaginártelo. Por suerte, han restaurado una parte del Coliseo y han tapiado un cuarto del círculo para que puedas verlo. Así imaginas cómo era con los túneles techados mientras ves todo lo que había abajo.

Las fotos que puedes echar son espectaculares, magníficas tanto desde dentro como desde fuera y si cierras los ojos puedes escuchar las voces de la gente con ese "Máximo", "Máximo" de Gladiator. Sí, es magnífico pero también os advierto de dos cositas: las escaleras y la cantidad de gente.

Las escaleras pueden ser la parte que más cueste a la gran mayoría y es que son escalones enormes. De hecho, me pregunto cómo podían subir aquellas personas por ahí . La otra cuestión es la cantidad de gente, que diréis que es un monumento famoso y que es normal... Sí, pero es un agobio así que tenerlo en cuenta.



FORO ROMANO Y PALATINO


Justo al lado del Coliseo Romano está el Foro Romano y sobre todo el Palatino. En una misma entrada puedes ver las dos cosas y disfrutar de cada una de ellas. Os aviso que se trata de una visita larga, donde tenéis que ir con calzado cómodo porque sino os matará los pies y al día siguiente no querréis salir del hotel.

El Palatino y el Foro Romano son ruinas, podrían considerarlo así una gran cantidad de gente, pero es mucho más que eso. Puedes ver lo que queda de la zona donde grandes senadores vivieron, puedes observar las zonas de los baños, lo que debían ser habitaciones o incluso donde ejercitaban a los caballos.

Todo en conjunto resulta impresionante y se disfruta como un paseo más mientras el sol calienta tu espalda. Además, puedes ir leyendo los carteles donde se explica qué es cada cosa aunque sí que es cierto que están en italiano y en inglés. ¿Quién les puede culpar? Pero es una historia muy interesante que merece ser conocida y que todos pueden disfrutar.

Os aconsejo que vayáis con tiempo porque tiene muchísimas cosas que ver y que disfrutar así que posiblemente os tiréis gran parte del día. Hay pocos sitios donde comer o tomar un café y pueden ser más o menos caros. Pero hay un parque muy bonito cerca donde podéis descansar y os aconsejo que esperéis a que anochezca.

No por el Palatino que apenas se ve porque no está iluminado sino por el Coliseo que nos enseña su otra cara. Increíble verlo iluminado y las fotografías son aún más magníficas que de día. Una experiencia inolvidable que os hará recordar las mejores escenas de Gladiator o de cualquier otra película sobre romanos.

2 comentarios :

  1. Para mí Roma es una de las ciudades más chulas de Europa. Cada una tiene lo suyo pero tiene tanta historia, tantos recovecos pintorescos... He estado dos veces y espero volver aún más!!! El Coliseo es increíble, un agobio sí porque es una barbaridad la de gente que vamos a verlo, pero que te quiten lo bailao jajajajaja

    Un besazo!

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  2. Yo voto por la sección de viajes porque, aunque me gustan mucho todas tus entradas, disfruto mucho con las de los viajes, así que ni que decir que las de Nueva York no me aburrieron en absoluto! Al contrario!! Genial esta de Roma también, me gusta menos como ciudad pero tu forma de contarlo hace que quiera estar allí! Preciosa la foto del Coliseo Romano, un monumento que ya de por sí lo es y que yo tengo la suerte de tenerlo en figurita, regalo de una gran amiga! Una pena que sea un agobio entrar jajaja pero hay tanta historia allí metida que normal que todos quieran verlo.
    Gracias por este recorrido romano, me encanta todo aquello y deseando leer las próximas!

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